Bibliotecaria de la escuela 1 "República de Cuba", turno mañana y tarde.
Una evocación para compartir,a raíz del día de la mujer
de SILVIA GUIARD - martes, 17 de marzo de 2015, 09:03
 
Hola a todos,

Este año quise evocar en la escuela, el 8 de marzo, la importancia que tuvieron las mujeres en la conservación y transmisión oral de canciones y cuentos; y cómo fueron sobre todo mujeres, muchas veces las más humildes (cocineras, lavanderas, niñeras) las fuentes a las que recurrieron los primeros recopiladores de cuentos, como es el caso de los hermanos Grimm y de Charles Perrault. Buscando justamente precisiones sobre las informantes de Perrault, me topé con un artículo subido a la web el año pasado, para la misma fecha y con la misma intención, por un tal Pep Bruno, con el título "Algunas mujeres, todos los cuentos". Me parece muy interesante compartir su link, que es este:

http://narracionoral.es/index.php/es/documentos/articulos-y-entrevistas/11-articulo/510-algunas-mujeres-todos-los-cuentos

Recordé entonces el retrato de una vieja narradora del siglo XIX que leí hace poco en la introducción del libro de Ítalo Calvino, Cuentos populares italianos, reeditado por Siruela el año pasado. Calvino menciona allí muchas recopilaciones anteriores de distintas regiones de Italia en las que basa su trabajo, y entre ellas, una de cuentos populares sicilianos de Giuseppe Pitré, publicado en 1875. De ese libro y autor reproduce el retrato de Agatuzza Messia, una vieja narradora analfabeta, costurera de colchas de invierno en el Borgo, barrio de Palermo (no el nuestro, claro, sino el de Sicilia) y antigua sirvienta en la casa del mismo Pitré. Me parece un retrato muy hermoso y como está tan vinculado con nuestra tarea, lo pasé de "de mi puño y tecla" para compartirlo también.

Cariños,

Silvia

“Lejos de ser bella, tiene  facilidad de palabra, domina la frase eficaz y narra de un modo atrayente, que nos permite adivinar su extraordinaria memoria y su ingenio surgido de la naturaleza.  La Messia ya tiene sus setenta años, y es madre, abuela y bisabuela; de niña oyó de labios de su abuela una infinidad de cuentos y de historias, que ésta a su vez había aprendido de la madre, quien por su parte las conocía a través de un abuelo; tenía buena memoria, de modo que no las olvidó jamás. Hay mujeres  que han escuchado cientos de historias similares, pero no recuerdan ninguna; las hay que, recordándolas, carecen de la gracia para contarlas. Entre sus compañeras de Borgo, barrio o, como dice el pueblo, quartiere de Palermo, ella gozaba de excelente reputación como narradora, y cuanto más se la escuchaba, más ganas daban de escucharla.

Agatuzza Messia no sabe leer, pero sabe más cosas que nadie, y las repite con una propiedad lingüística que da gusto escucharla. […] Si el relato alude a un barco que sale de viaje, ella utiliza, sin darse cuenta o sin aparentarlo, frases y voces marineras que solo utilizan los marineros o quienes tratan con la gente de mar.  Si la heroína del cuento llega , pobre y solitaria, a una casa de panaderos y se aloja en ella, el lenguaje de la Messia revela tanta información sobre dicho oficio que uno cree que ella lo ejerció y se dedicó a cocer el pan […] Por no hablar de cuando hay alusiones a las tareas domésticas porque entonces la Messia se encuentra como en su propia casa […] La Messia me vio nacer y me tuvo entre sus brazos: de ahí que yo haya podido recoger de sus labios las numerosas y bellas tradiciones que publico con su nombre. Ella le repitió al joven las historias que hace treinta años le había contado al niño; y sus narraciones no perdieron nada de su antigua gracia, franqueza y desenvoltura. Quien las lee no encuentra sino la palabra fría y desnuda; pero el relato de la Messia, más que en las palabras, consiste en el inquieto movimiento de los ojos, en el agitarse de los brazos, en los gestos de toda su persona, que se levanta, da vueltas por la habitación, se inclina, se incorpora, ya con voz débil, excitada, temerosa, dulce o estridente, evocando la voz de los personajes y las situaciones en que se hallan. Hay que tener muy en cuenta la mímica de las narraciones, especialmente en el caso de la Messia, y podemos estar seguros de que sin esos ademanes el cuento pierde la mitad de su fuerza y eficacia. Es una suerte que el lenguaje se conserve tal cual, lleno de natural inspiración y de imágenes tomadas de los agentes externos, en las cuales las cosas abstractas se vuelven concretas, las suprasensibles corpóreas, vivas y dotadas de voz las que jamás tuvieron vida o sólo la tuvieron una vez.” Giuseppe Pitré (Fiabe, novelle e racconti popolari siciliani e delle parlate siciliane, 1875),  citado por Italo Calvino en la introducción de Cuentos populares italianos, Madrid, Siruela, 2014.

¡Buen año para todos!

Imagen de MARIA FERNANDA GUTIERREZ
Re: Una evocación para compartir,a raíz del día de la mujer
de MARIA FERNANDA GUTIERREZ - martes, 17 de marzo de 2015, 14:09
 
Gracias Silvia. ¡Me encantó!
Imagen de FABIANA GARCIA
Re: Una evocación para compartir,a raíz del día de la mujer
de FABIANA GARCIA - miércoles, 25 de marzo de 2015, 09:27
 
Muy lindas palabras, ¡gracias por compartirlas!